Musica y Danzas

Entre las manifestaciones culturales que ha devenido en una de las más representativas de la provincia de Caylloma está la danza; practicada tanto en actos de la vida cotidiana como en ceremonias cívicas y religiosas.
Desde una perspectiva del folklore andino, Caylloma cuenta con muchos atractivos vivos de la cultura local. La danza y la música son dos de ellos, que dan vida y dinamismo a los campesinos de las zonas altas y la quebrada del Valle del Colca. Por lo menos se realiza una actividad o fiesta grande mensual en los pueblos de Caylloma, dando como resultado un calendario festivo para todo el año.
La música y las danzas de Caylloma están estrechamente interrelacionadas con la vida social y la economía de sus habitantes. Dentro de la vida social existen varios elementos que ayudan a comprender la racionalidad o el motivo de estas fiestas domésticas o religiosas patronales, que han servido para mantener el folklore nativo y el catolicismo, pues se experimentó el fenómeno llamado sincretismo mágico–religioso.
Las danzas Cayllominas son expresiones histórico–culturales fuertemente ligadas a su población. Cada una de sus danzas, expresa artísticamente movimientos relacionados a mitos, cuentos y leyendas; como también a especies animales y vegetales de su entorno. Desde una perspectiva folklórica, expresan el arte nativo porque en el movimiento y su coreografía, enuncian su historia y su cultura; y por medio del ritmo de su música, la forma de cultivar el encanto de sus pueblos.
Pero al hablar de danzas tenemos que hacerlo también de la música que las acompaña. La música, a su vez, es resultado del desarrollo histórico cultural de sus pueblos; en tal sentido, es la expresión melodiosa, que revela la alegría, el sentimiento y la emoción del pueblo. Los músicos, son el resultado del proceso de aculturación que han experimentado, conservan de forma natural sus instrumentos autóctonos y especialmente el sonido de las melodías andinas, incorporando otros conforme va pasando el tiempo.
Son un signo de identidad, debido a que cada pueblo tiene sus propias danzas y música. Dichas manifestaciones culturales son el resultado de un largo proceso histórico que muestra la veneración que tiene la gente, tanto hacia la fe católica como a sus divinidades ancestrales, en cuyas fiestas salen a relucir precisamente las danzas, que son ofrecidas a sus devociones locales y a los elementos de la naturaleza.
En el mundo andino prehispánico había danzas agrícolas, ganaderas y guerreras con una finalidad propiciatoria, al pedir a la divinidad su favor para desempeñarse en las distintas actividades cotidianas, como en las empresas que pretendían realizar.
El mundo andino se ordenaba sobre la base de la trilogía hombre–tierra–espacio y a ella obedecían sus expresiones culturales. Su historia es la suma de varias culturas que fueron las que formaron la actual provincia de Caylloma. Tanto los grupos étnicos Collaguas (aimaras) como Cabanas (quechuas), fueron los gestores de la base folklórica de danzas y música de estos lugares. Los Incas son los que formalizaron las danzas y la música, dándole un interés económico y especialmente religioso y mítico.
Las danzas del valle del Colca son de creación local, principalmente aquellas que están ligadas al trabajo: la agricultura en el valle y al pastoreo de camélidos sudamericanos en las alturas. También debió existir música destinada a reverenciar a sus dioses (Apus) quienes cuidaban de su pueblo.
Los datos etnográficos de las danzas más importantes de Caylloma relatan la descripción de su origen, vestimenta y mitos, entre otros, que ayuden a entender a la danza; Especialmente aquellas que son practicadas en el ámbito regional y nacional como son el “Wititi” y la danza de “Kjamili”.
Entre las danzas más representativas podemos mencionar además de las citadas a: Sara tarpuy, Wayllacha, Wifalita, Toros puqllay, Kiyu kiyu, Alpaquero de Chalhuanca, Yarqa jaspiy, Hualali, Llamerada, Chujcho, entre otras.
El mundo cultural actual del habitante Cayllomino está muy ligado a sus fiestas, porque constituye un todo organizativo, partiendo de la familia, las autoridades locales y religiosas. Significa una movilización económica y migratoria poblacional, como también la organización interna por parte del mayordomo, quien preserva la identidad de su pueblo y su prestigio, la organización de los danzantes y músicos, todo ello debidamente organizado de una forma tradicional.
Los músicos de Caylloma, que son la expresión melodiosa de las fiestas y rituales; son los que realizan una variedad de ejecuciones musicales, de las cuales resalta el interés de la música festiva, que es la que se presenta de forma general en las calles y “achos”, lugar de los toreos. La música ritual tiene un carácter familiar o comunal, la música del ciclo de vida en actividades privadas familiares, la música de carácter comunitario o de trabajo, cuando se realizan faenas para el bien de todos los campesinos y por ultimo; la música de complemento, que se ejecuta en fiestas familiares o de carácter participatorio masivo.